POR MIEDO A
PERDERLA.
Era la hora del corazón cuarteado
para mi amada, pues la vida
le había yo destrozado.
Ella me quería, yo la adoraba
pero en silencio un miedo
me agobiaba.
No era el miedo a amarla
sino el miedo a perderla.
Ella me miraba con amor
yo, la miraba con desprecio
pero la amaba en silencio.
¡Maldito! Miedo que no me
dejo quererla
pero me condeno a perderla.
Puede ser mi gran amor
pero, por este maldito miedo
hice lo peor.
Si, hice lo peor.
Deje que otro amor
a su vida llegara.
Después de haberla amado
en un silencio inmenso
hoy me arrepiento de no haberla
aceptado desde el comienzo.
Ahora me duele verte
con otro amor
y no poder tenerte.
Solo te deseo lo mejor
aunque este amor
me condene a un eterno dolor.